El Matrimonio en Corea. Cap.3

Aviso: Entrevista a un joven coreano recién casado. Queremos avisar que la siguiente entrevista no es representativa del conjunto de la sociedad coreana. En cualquier caso, refleja sólo la realidad y las opiniones de esta persona en particular. Si hemos creído oportuno mostrar esta entrevista es debido a la naturaleza singular del caso.

Mantendremos el anonimato del entrevistado refiriéndonos a él como Mr. Kim.

Mr. Kim tiene 33 años, es natural de Seúl y estudió en la prestigiosa Korea University (una de las universidades del Top 3). Vive con sus padres y una hermana mayor que no se ha casado. Su padre es CEO de una empresa mediana, su madre es ama de casa y su hermana estudió en la EHWA (otra universidad de prestigio pero sólo para mujeres).

Trending Korea: Felicidades por tu reciente boda.

Mr. Kim: Gracias. La verdad es que no puedo estar más satisfecho. Ahora vivo en Gangnam.

TK: Tengo entendido que no hace mucho que os conocéis.

MK: Es cierto, nos casamos al cabo de tres meses de conocernos. Nos presentó un amigo en común, él y ella van a la misma iglesia evangelista.

TK: Y qué te hizo dar el paso…

MK: Yo hacía años que quería casarme, pero no encontraba a la persona adecuada. Una vez salí con una chica, muy guapa, pero su entorno familiar tenía problemas económicos. Su madre hacía poco que había fallecido y su padre se había gastado toda la prejubilcación. Además tenía una hermana menor que seguía en la universidad. No me convenía, mi madre me decía que tendría muchos problemas. Después de ella vino una azafata, también guapa, pero pensé: si nos casamos no puede estar continuamente viajando, y si deja el trabajo, de qué va a trabajar. Necesito una mujer que aporte ingresos. Cuando yo era joven, sólo me interesaban las chicas por su aspecto, ahora que pienso en casarme, me fijo en otras cosas como en la profesión de ella. La mejor profesión es la de profesora o funcionaria; no se gana mucho, pero son empleos seguros y en los que puedes trabajar durante muchos años. Ellas siguen teniendo ingresos cuando el hombre se jubila, lo que aporta mucha seguridad al hogar.

TK: Repito la pregunta, ¿cómo supiste que querías casarte con ella?

MK: Una vez salimos juntos con mis amigos, quería que me dieran su opinión. Y por la noche, la acompañamos hasta su casa. Vivía en un piso exclusivo de Gangnam, uno de mis amigos, medio en broma, me dijo “este piso vale 2.000 millones de won, no te lo pienses más”. Mentiría si dijera que eso no me afectó, lo cierto es que tiene muy buenos “specs” (especificaciones). Su padre es CEO de una empresa en Busan, sus dos hermanas están casadas, ella es funcionaria del Estado…

TK: ¿No te parece un poco frío o calculador?

MK: Claro, pero es la realidad. Yo quiero que mis amigos vean que tengo éxito en la vida, y no que piensen que soy un fracasado. Además, hay que prepararse para el futuro, para la vejez. No quiero cometer el mismo error que mis padres.

TK: Pero tu padre es CEO de una empresa…

MK: La empresa pasa por dificultades desde hace años y su sueldo no llega ni a los 2 millones de won, además todavía les queda la hipoteca del piso, y está a punto de jubilarse. Ya me explicarás cómo puede acabar de pagar el piso y afrontar la vejez. En Corea ahora se dice que nos tenemos que preparar para vivir hasta los 100 años. Es una locura: la economía coreana empieza a tener problemas de paro, cada vez las prejubilaciones afectan más pronto, y viviremos más tiempo; no me salen las cuentas. Mis “sonbes” (amigos de más edad) me aconsejan que me vaya preparando para mi “primera jubilación” a los 45 años, y empezar una segunda carrera profesional. Lo de trabajar para una misma empresa toda la vida es historia del pasado. Los medios de comunicación nos bombardean constantemente con que tendremos que cambiar, no sólo de trabajo, sino de profesión 3-4 veces a lo largo de nuestras vidas. Es muy estresante, porque mientras, tienes que pagar el piso y los estudios de los hijos.

TK: Parece como si lo tuvieras planificado e intentaras seguir los planes a rajatabla. Yo pensaba que eran tus padres quienes te “forzaron” o convencieron para que te casaras con ella.

MK: ¡Qué va! De hecho, al principio ellos se mostraron algo incómodos porque la otra familia tenía un patrimonio mucho mayor que el nuestro. Hay muchas cosas que se han de tener en cuenta cuando te casas en Corea, por ejemplo está la cuestión de los regalos que se hacen entre las familias. No es broma cuando te digo que hay bodas que se cancelan o matrimonios que se divorcian por culpa de esos regalos…

TK: ¿Qué quieres decir?

MK: Pues que la suegra puede decirle a la novia que no le gustan sus regalos porque son muy baratos, que su nueva familia se merece algo infinitamente mejor. O una familia adinerada puede aprovechar la ocasión para mostrar su “poder económico” y hundirle la moral a la otra parte. Suele haber bastante miseria humana en todo esto.

TK: Si me permites, ¿qué ocurrió en vuestro caso?

MK: Nuestras familias se entendieron muy bien, los padres de ella son gente muy ahorradora y mis padres, como te dije, no tienen unas finanzas boyantes. Mi suegro nos sugirió que nos comprásemos un pequeño piso en Gangnam a modo de inversión, que ya habían seleccionado, y que podíamos usar la dote además de un préstamo sin intereses que nos haría el padre de ella para pagar el piso. Ahora ese piso lo tenemos alquilado, y nosotros vivimos en el piso que mis suegros tienen en Gangnam. Es que los ricos hacen las cosas de otra forma.

TK: Entonces, vosotros no tuvisteis dote sino que directamente os comprasteis el piso.

MK: Algo así. En Corea no se suele hacer lista de bodas y los amigos, familiares y compañeros del trabajo te entregan sobres en metálico. Se dice que hay dos momentos en la vida de todo coreano en la que puedes reunir una pequeña fortuna: cuando se casan tus hijos y cuando se mueren tus padres. Se llama a todo el mundo, aunque haga siglos que no le ves. Compañeros de la primaria, secundaria, universidad, de la empresa, amigos y familiares, y todo esto multiplicado por el novio, la novia y los padres de ambos. Los sobres suelen contener entre 10.000 y 100.000 won. No hace falta decir que cuanto mejor relacionado estés más recaudación hay. Las familias llevan con religiosidad el registro de las bodas y funerales a las que han asistido y la cantidad que han dado. Es un dar y recibir.

TK: Es propio de las sociedades comunitarias, especialmente entre los que cultivan arroz, porque para mantener los arrozales se necesita la ayuda de todo el poblado. Así que son culturas acostumbradas a ayudarse entre sí en momentos importantes. Por cierto, antes mencionaste que un amigo te presentó a tu esposa. ¿Es lo que los coreanos llamáis “sogueting”, verdad?

MK: Exacto. Es muy común en Corea. Normalmente se empieza en la universidad y se pide a los amigos y amigas que te presenten a alguien interesante.

TK: Es como decir que todo el mundo hace de alcahueta.

MK: Yo no lo diría así, pero es parecido. Obviamente, no puedes presentar a cualquiera. Existen ciertas reglas no escritas que conoce todo el mundo. Cuando eres joven y estás en la universidad, los requisitos socio-económicos cuentan menos que el aspecto de él o ella, pero a medida que te vas haciendo mayor se invierte el orden. Por ejemplo, yo ahora trabajo en una empresa americana, lo que me da acceso a conocer a gente que corresponde a mi mismo nivel, pero antes, cuando trabajaba en una empresa coreana de tamaño medio, me correspondía otro nivel de personas.

TK: Euh… Me he perdido, ¿me lo vuelves a explicar?

MK: Existen unas reglas no escritas. Por ejemplo, a un hombre que trabaja para una pyme (pequeña y mediana empresa) coreana le pueden presentar a mujeres que trabajan en otras pymes coreanas o azafatas de vuelo. Pero tus amigos no te presentarán a una mujer que trabaje para una chaebol (una gran empresa coreana), una empresa extranjera o sea funcionaria de carrera. En mi caso es lo que ocurrió, y cuando por fin conseguí trabajar en una empresa americana (aunque no es muy grande) pasé al “nivel superior”. Es triste, pero la realidad que yo vivo funciona de esta manera.

TK: Y qué pasa si alguien te presenta a una persona de “nivel inferior”.

MK: Que me enfadaría porque me sentiría ofendido. He trabajado duro para subir de estatus y quiero que me respeten. La sociedad coreana es bastante clasista. Por ejemplo, mi madre vería con malos ojos que me casara con alguien de provincias, a excepción de Busan porque es la “segunda capital”. Pero no es sólo mi madre, es “normal” que la gente de Seúl vea al resto de las ciudades y provincias con aires de  superioridad. En cuanto a las universidades regionales, aunque sean muy buenas, siempre las considerarán por debajo de las peores universidades de Seúl. Es injusto, pero yo no hago las reglas.

TK: Es como si todo, incluido las personas, tuvieran una etiqueta con un valor que va fluctuando según las cotizaciones del mercado. Como las profesiones que están de moda porque los salarios son más altos o los empleos más seguros, y otorgan a las personas puntos extra. O lo mismo si eres empleado de una empresa conocida como Samsung o Hyundai, ¿verdad?

MK: Todavía sigue siendo cierto que si uno es médico, al casarse recibe tres llaves junto con la novia. La llave de la casa, la llave de la clínica y la llave del coche. Te puedes imaginar que no cualquier chica se puede casar con un médico, los padres de la novia tienen que tener dinero. Antes, en Corea existían los “yangban” o señores, eran la clase dominante y se perpetuaban por nacimiento, o nacías “yangban” o no lo eras. Hoy en día, ya no existe la sociedad de “yangbans”, pero se sigue perpetuando cierto gusto por la diferencia de clase, y se hace por algo más democrático que el mero nacimiento como es el dinero.

TK: Cierto, es más democrática y meritocrática a la vez. Pero choca un poco con la idea que tenemos en España de democrático, que va ligado más a la idea de igualdad que al mérito individual. ¿Qué opinas de este tipo de discriminación?

MK: Ni yo hago las reglas ni tienen porqué gustarme. A mi lo único que me importa es vivir yo bien. Porque no creo que si a mi me llegan a ir mal las cosas, alguien se vaya a preocupar por mi bienestar. Todos los coreanos estamos metidos en una carrera de Fórmula 1, no sólo se trata de ganar al rival, es que a la velocidad que vamos no podemos estar pensando en los demás, acabaríamos teniendo un accidente o nos saldríamos del circuito.

TK: Nos quedamos con lo último que nos has dicho. Gracias.

El Matrimonio en Corea, Cap.1

El Matrimonio en Corea, Cap.2

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4 thoughts on “El Matrimonio en Corea. Cap.3

  1. Por eso nadie queria tener una relación con el pobre diablo de mi ex novio coreano, porque viene de familia pobre y endeudada, estudió en una universidad patito y encima no tiene trabajo estable, yo creo que por eso me eligió a mi….pero bueno ya no importa, yo si tengo mejor estatus que él y a mi no me importó porque lo amaba, pero a partir de esa mala experiencia yo ahora soy como los coreanos y ya no me fijo en hombres que no tengan mi mismo nivel cultural, social y económico, incluso soy muy selectiva con mis amistades, porque aunque mi familia no sea millonaria, siempre hemos vivido bien y nos hemos dado nuestros lujos, hemos vivido desahogadamente y sin problemas de dinero. cosa que mi ex y su familia nunca pudieron ni podrán permitirse….

  2. Que terrible…esta bien el hecho de no casarse con alguien que a la larga dañara tu economía y tu estatus….pero hay muchos que aun son jóvenes…aun les queda tiempo para trabajar y ahorrar….a mi no me importa que haya nacido (pobre) lo cual estoy segura no es la pobreza extrema a la cual uno imagina….si no mas bien un hogar humilde!….Si el o ella es luchador(a) y tiene optimismo de como quiere que sea su vida y la vida de su futura pareja….no le veo problema! Por que rayos querría un rico al que solo le importa la imagen, el dinero, y la sociedad?….no lo veo correcto!
    Prefiero alguien que me quiera como soy…con dinero o sin dinero!

  3. Me he hecho fan de los dramas coreanos, lo que me ha hecho interesarme por esta cultura. Me parece que este Sr. Kim tiene la cabeza podrida y es un escalador social y una persona muy fría. Creo que todas las sociedades tienen personas como él y otras personas que tienen otros valores familiares.

  4. hola! entonces tu crees que la opinión de una persona que vive su vida real en corea es falsa, pero la falsa vida color de rosa que vez en los dramas es para ti la verdadera cultura coreana y por eso quieres un oppa!!! niña no sabes nada…..los dramas son pura ficcion

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